viernes, 3 de febrero de 2012

La CFC, la Cofetel y los monopolios


La CFC, la Cofetel y los monopolios

Columba Arias Solís

El pasado miércoles, la Comisión Federal de Competencia (CFC) en una accidentada visita entregó la notificación al grupo Iusacell sobre el resultado de la solicitud que las empresas Televisa y TV Azteca presentaron para la adquisición, por parte de la primera, del paquete accionario de Iusacell perteneciente al grupo de Salinas y el que comprende Total Play, proveedor de televisión de paga, internet y telefonía fija. El resolutivo de la CFC niega el permiso para constituir la alianza entre los poderosos grupos empresariales.

La Comisión Federal de Competencia es la institución creada por la ley del mismo nombre, para proteger el proceso de competencia y libre concurrencia mediante la prevención y eliminación de prácticas monopólicas y demás restricciones al funcionamiento eficiente de los mercados, para contribuir -de acuerdo a lo señalado en las páginas de la Comisión- al bienestar de la sociedad, por tanto y de acuerdo a la norma es la autoridad encargada de aplicar la Ley Federal de Competencia , por ende le correspondió intervenir en el asunto de la solicitud de la fusión.

A partir de la solicitud que Iusacell hizo para la concentración con Televisa, la CFC estuvo en el ojo del huracán, sometidos sus integrantes a fuertes presiones dados los millonarios intereses de las empresas solicitantes, que hicieron sospechar a muchos sobre las influencias que se movían para dirigir el ánimo de los comisionados a favor de la concentración, ya que a través de ésta Televisa ingresaría al codiciado mercado de telefonía móvil, el cual ocupa dentro del PIB de las telecomunicaciones el 49.8 por ciento, y la empresa de Azcárraga se consolidaría como el tercer operador de telefonía móvil. Además de convertirse en el primer proveedor de servicios de cuádruple play.

Para fundamentar su resolutivo, la CFC analizó dos mercados para esta operación: El llamado mercado relevante que está conformado por diversos segmentos del ámbito de telecomunicaciones, tales como la telefonía móvil, internet de banda ancha y televisión de paga; y el mercado relacionado que tiene que ver con la televisión abierta, la publicidad y los contenidos, determinando que en el mercado relevante la posible alianza podía ser pro competitiva en telefonía móvil e internet de banda ancha, mas no en el segmento de televisión de paga, donde Televisa tiene el control de varias cableras y el grupo Salinas cuenta con la filial Total Play. También la CFC consideró que en el llamado mercado relacionado, la alianza tendría efectos anticompetitivos por las posibles acciones de Televisa y Grupo Salinas para desplazar a sus competidores.

Sin embargo los dos grandes corporativos no están dispuestos a asumir la negativa de la Comisión para su alianza, han anunciado que interpondrán un recurso de reconsideración sobre el fallo.

En el mismo tema de las telecomunicaciones, la Cofetel, el órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes e institución encargada de regular las telecomunicaciones en México -el cual se debate entre la controversia y la falta de transparencia-, la semana pasada decidió no someter a votación de sus integrantes los proyectos de licitación para una tercera cadena de televisión, así como el de digitalización de señales televisivas, es decir, cierra la puerta al menos temporalmente a la posibilidad de que aparezcan más empresas de televisión abierta.

Corresponde a la Cofetel regular las redes de telecomunicación y los servicios relacionados: locales y de larga distancia fijos y móviles, comunicaciones satelitales, señales de televisión y audio pagados e interconexiones internacionales, por tanto es competencia de este organismo elaborar los proyectos de licitación para nuevas cadenas televisivas, y durante varios meses estuvo generando expectativas sobre nuevas concesiones televisivas, sin embargo en la sesión del 25 de enero se resuelve no sólo aplazar la votación del proyecto, sino además que éste no sea integrado en la agenda de las próximas sesiones, ya que no se definió fecha alguna para analizar el tema de nueva cuenta.

Lo anterior es lo que a través de un comunicado el presidente de la Cofetel, Mony de Swaan, hace del conocimiento público, empero los cuatro comisionados saldrían a desmentir al presidente, manifestando que era falso que hubieran decidido congelar o aplazar en forma definitiva la resolución del concesionamiento de televisión abierta.

La cuestión es que no es un secreto los desencuentros entre los comisionados de la Cofetel y su presidente, cosa que ha provocado contradicciones que van más allá de las normales diferencias de opinión y puntos de vista entre ellos, sino que han desbordado la institución en perjuicio de la población al suspender las licitaciones y detener el surgimiento de más empresas de televisión.

No obstante que la Ley Federal de Radio y Televisión establece que la Cofetel es el organismo que debe expedir el programa de concesionamiento, la convocatoria y las bases, sin requerir la intervención de ninguna otra autoridad, a contrapelo de lo dicho por el presidente de que “necesitan coordinarse con otros Poderes de la Unión e instancias gubernamentales”, parece que será el Poder Judicial quien determinará la política pública que le corresponde a la Comisión. Por lo pronto los monopolios televisivos se siguen destornillando de risa, muy de plácemes porque no habrá competencia a la vista.

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