viernes, 20 de enero de 2012

OTRO AÑO DIFÍCIL



OTRO AÑO DIFÍCIL

Columba Arias Solís


Las noticias sobre los asuntos económicos y políticos sucedidos y por suceder en el país, auguran que este 2012 será como lo fue el pasado, un año por demás difícil y complicado para el grueso de la población. Otra vez el escaso crecimiento económico, el aumento del desempleo, el incremento de todos los productos, empezando por la gasolina que de acuerdo con lo aprobado por los diputados continuará mensualmente con los aumentos durante todo el año –el sábado anterior se estrenó el año con el primero- y hasta los próximos tres. Consecuentemente los demás servicios incrementarán su costo y ni se diga de los alimentos, algunos pertenecientes a la que en su tiempo fue conocida como  canasta básica, pero cuyos productos desde hace años quedaron fuera del alcance de grandes sectores de la población.

Desde diferentes ámbitos de la población se han elevado voces de inconformidad con los gasolinazos, advirtiendo sobre el lastre que representan esos incrementos para el crecimiento de las empresas, puesto que  ahuyentan la inversión para la generación de empleos y desatan los aumentos a otros productos y servicios.

Esta semana la Organización de Naciones Unidas hace el anuncio sobre la próxima recesión económica que amenaza al mundo, debida principalmente a la deuda soberana de Europa, a las medidas de austeridad aplicadas y por aplicarse, y al aumento del desempleo, de tal modo que el crecimiento del Producto Interno Bruto mundial anunciado para este año será menor de lo previsto y todavía más reducido para el 2013.

De acuerdo con el documento emitido por la ONU, las economías desarrolladas están en el inicio de una espiral que las llevará cuesta abajo  a causa de la dichosa deuda soberana, a que los sectores bancarios son muy  frágiles, a la débil demanda agregada -que tiene que ver con el alto desempleo y con las medidas de las autoridades fiscales- y a la parálisis causada por estancamientos políticos y dificultades institucionales.

Advierte el organismo sobre la posibilidad de que la crisis de la deuda afecte a todas las grandes economías de Europa, provocando la contracción del crédito en el mundo y hasta una eventual caída de las bolsas, a esto se agregaría el conflicto político entre demócratas y republicanos en Estados Unidos por el presupuesto, lo que podría ocasionar medidas que afectarían al mercado de la vivienda y nuevos riesgos para el sector bancario.

La hambruna desatada en la sierra tarahumara y de la cual dan cuenta los diferentes medios, impacta a ciudadanos de este y de otros países que así se enteran que en distintos poblados de la sierra de Chihuahua, rarámuris y otras etnias afrontan condiciones terribles de pobreza, sequías, deforestación y violencia.

Las consecuencias del cambio climático entre ellas la  falta de lluvias, el invierno más severo de muchos años y la sequía arrasadora, como plagas apocalípticas han asolado a miles de familias de aquella región del estado norteño que se han visto seriamente afectadas por la hambruna.

Ciertamente no es la primera vez que trascienden las dificultades por las que atraviesan las poblaciones asentadas en la sierra de aquel estado. Al olvido de  varios gobiernos, y a las consecuencias de los cambios climáticos, se suman ahora las acciones de violencia  que han llegado con grupos de la delincuencia organizada y que impiden el acceso de apoyos a las poblaciones.

 Por fortuna, la solidaridad de los nacionales y de ciudadanos y organizaciones de otros países se ha hecho sentir a través del acopio de alimentos y de donativos que sin duda ayudarán a superar la etapa de crisis, empero hacen falta las acciones de fondo que los distintos niveles de gobierno están obligados a realizar con vistas a resolver de fondo las condiciones de aquellos mexicanos.

Resulta inaudito que a estas alturas, en este siglo y mientras los gobiernos farolean en otros países, existan  en el nuestro  poblaciones donde la hambruna se enseñorea, causando desnutrición y enfermedades y en ocasiones hasta la muerte.  
En el país en general el panorama no parece nada halagador en el año que apenas lleva unos días.  Michoacán  se encuentra en ese mismo contexto y con su problemática particular, entre las preocupaciones por la falta de recursos, las presiones de sectores y grupos para obtenerlos, y los resultados de las elecciones de noviembre pasado que se han transformado en episodios de una película de suspenso: el triunfo tricolor, un recuento de voto por voto en la capital, la confirmación del triunfo, la anulación de una elección con argumentación que no convence; nuevas elecciones para la capital, la impugnación de la otra, la confirmación del triunfo por un Tribunal, otra vez la impugnación, y la moneda sigue en el aire. Los michoacanos ¿qué tendremos que hacer?

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